Ir al contenido principal
LA CEGUERA.

El tacto suple a los ojos en los humanos y en ciertos caracoles. Quien no percibe los colores del mundo, solo conoce los recovecos y los paisajes mediante la suavidad de una tela, la rugosidad de las paredes, la dureza de un tronco, el sabor de un beso, la caricia de una cabellera.
Así el color celeste es como una caricia del viento, el color violeta como la suavidad del terciopelo, el rojo como la pasión de un enamorado, el verde como el correr del agua sobre el cuerpo y el color azul es como el abrazo de un amigo.
El blanco se conoce solamente cuando llega el sueño.
El negro se percibe siempre.
(De libro: "Relatos breves para acariciar la tarde". Pedidos a Editorial Claretiana de Buenos Aires, Argentina: contacto@claretiana.org)

Comentarios

Entradas más populares de este blog

YANAY. La Quiaca. Argentina             Por las alturas del mundo andaba la indiecita Yanay recogiendo leña, sin saber que tenía sangre de reyes. Encaramándose hacia atrás en el río de la vida, hubiera podido encontrar tanto esplendor y tanta soberbia, que hubiera quedado deslumbrada y jamás hubiera tenido la muerte que tuvo.             Yanay se murió un atardecer por un ataque de tristeza. Vio caer el sol detrás de los montes más azules, vio volver las crías de vicuñas buscando la leche en las ubres guardadas en terciopelo, vio a las ovejas regresar al cobijo de los techos de totora, vio a su padre sentado bajo un arbusto con más raíces que hojas, tocando la quena. Era tan dulce la melodía, que unos pájaros pequeños detenían su vuelo y se posaban en las ramas del arbusto para aprender a cantar.             Todo se...
EL   CRISTO NEGRO. Toluca, México.          La ciudad de Toluca al anochecer tenía un embrujo de misterio que se anidaba en las esquinas de los portales de la plaza y desde allí miraba a los vecinos como si fueran sombras. Por eso alguien vio a los dos jóvenes que avanzaron por la calleja principal. Se oyeron en la pereza de la noche tres aldabazos y se abrió una puerta. Entonces ofrecieron al dueño de casa un santo Cristo con el cuerpo doblado hacia delante, con los brazos estirados casi en arco, como queriendo salir del tormento.          Era jueves santo. Acordaron los treinta doblones de plata que retirarían al día siguiente. Nunca más regresaron.          El dueño de casa dejó, al pie de la imagen, en una caja de madera de pino teocote,   las monedas de la Colonia que eran redondas y que llevaban la peluca y los mofletes de Carlos IV, El Cazad...
TRANSEXUAL. Roma. Italia.       En la   creación se dice que hay dos polos que se complementan, se buscan, se abrazan y se realizan: lo femenino y lo masculino. Ya la biblia recuerda que el “hombre” en su sentido total es una mujer y un varón.       Pero la naturaleza hace de pronto unas zancadillas y la estantería que estaba tan bien ordenada se viene a tierra. Hay personas que experimentan una gran desavenencia entre su cerebro, sus apetencias y su realidad física: están divididas, ya que su cuerpo pertenece a un género y su psicología a otro. Son los transexuales.       Hubo una época primitiva en que nadie hacía escándalo por este hecho. Después se empezó a mirar como una perversión. Después como una enfermedad. Después como una condición humana, y en eso estamos ahora.       Pero una cosa es vivir natural y dignamente con esa dicotomía que es real y respetable aunque mi...